
Detener los escalofríos: cómo utilizamos la radiación infrarroja de onda corta para generar calor rápidamente
¿Alguna vez has salido de la ducha y te has encontrado en un baño helado? ¿O has intentado afeitarte mientras mirabas un espejo completamente empañado? Es realmente molesto.
Para solucionar este problema, utilizamos la radiación infrarroja de onda corta. La mayoría de los calentadores simplemente intentan calentar el aire, lo cual lleva mucho tiempo. Pero la radiación infrarroja es diferente: envía energía directamente a los objetos y a las personas que se encuentran en la habitación. Sientes el calor en cuanto lo enciendes; no hay necesidad de esperar a que la habitación se “cale”.
El truco con los espejos
Cuando instalamos estos dispositivos para usarlos con espejos, en realidad estamos luchando contra el punto de rocío. Mantenemos el vidrio lo suficientemente caliente como para evitar que se forme condensación.
Dado que el dispositivo funciona al instante, no es necesario dejarlo encendido todo el día. Basta con conectarlo a un sensor de movimiento o a un temporizador. Se enciende cuando entras, hace su trabajo y se apaga cuando te vas. Muy simple.
Qué componentes se utilizan en su fabricación
Utilizamos tubos de cuarzo de alta pureza para estos dispositivos. ¿Por qué? Porque pueden pasar de la temperatura ambiente a una temperatura muy alta en cuestión de segundos, sin romperse.
Dependiendo de la cantidad de energía que necesitemos, añadimos reflectores para asegurarnos de que el calor vaya directamente hacia ti, en lugar de dispersarse en la pared detrás del dispositivo.
Un consejo importante: estos dispositivos consumen mucha energía en cuanto se encienden. Si tu sistema eléctrico no está preparado para soportar ese aumento de carga, podrías tener problemas con los interruptores. Asegúrate de que tu circuito pueda manejar esa carga antes de encender el dispositivo.
Algunas cosas a tener en cuenta
La radiación infrarroja de onda corta es extremadamente eficaz, pero no “lanza” calor a grandes distancias. Si el emisor está demasiado lejos del espejo o de la persona, no sentirás mucho calor. Es necesario tener una configuración adecuada para que el calor sea más intenso y efectivo.
Y un último consejo: estos tubos se calientan mucho. Tanto, que pueden causar quemaduras al contacto. Es necesario protegerlos o colocarlos detrás de vidrio templado. Es la única forma de garantizar que la instalación sea segura para quienes utilicen el baño.