
Hacer que los calentadores de baño sean realmente cómodos
Seamos honestos: a nadie le gusta salir de una ducha caliente y entrar en un baño helado. Es como un shock para el cuerpo. Para solucionar esto, utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta. Son geniales porque proporcionan calor de forma instantánea, tan pronto como se enciende la lámpara.
Pero hay un problema: los tubos de cuarzo convencionales emiten mucha luz brillante. Si alguna vez has visto uno, sabrás que es como mirar directamente al sol en miniatura. Eso es un problema, especialmente si tienes niños o bebés en el baño, cuyos ojos son mucho más sensibles.
Cómo lidiar con la luz intensa
Queríamos el calor, pero no la luz demasiado intensa. Por eso, modificamos el espectro de emisión de la luz. En lugar de usar tubos normales que emiten mucha luz visible, utilizamos recubrimientos especiales y vidrio filtrado. Es como usar gafas de sol para el calentador: bloquean la luz intensa y permiten que el calor pase sin problemas. Así, sigues sintiendo ese calor agradable en tu piel, pero la luz permanece suave y delicada.
Claro, hay un pequeño sacrificio: al filtrar la luz, se pierde un poco de eficiencia térmica. Pero para nosotros, eso está bien.
Agua, vapor y estrés
Instalar electrónica de alta tensión en una habitación llena de vapor es… arriesgado. Para garantizar la seguridad, envolvemos estas lámparas en carcasas resistentes. También utilizamos sellos resistentes en los extremos de las lámparas. Esto evita que la humedad penetre en los conectores y cause cortocircuitos.
Luego está el factor del “choque térmico”. Cuando se encienden estas lámparas, el filamento alcanza su temperatura máxima en muy poco tiempo. Si utilizáramos vidrio barato, se rompería. Utilizamos cuarzo fundido, ya que es resistente. Incluso si una gota de agua cae sobre la superficie caliente, el tubo sigue funcionando.
Un consejo sobre el cableado
Si vas a instalar estas lámparas, presta atención a la corriente eléctrica. Estas lámparas consumen mucha corriente al encenderse. Si el cableado es demasiado delgado, habrá caídas de voltaje. Eso no solo hace que el calentador sea menos efectivo, sino que también acelera el fallo de la lámpara. Si vas a instalar muchas lámparas, mejor úsalas en un circuito dedicado. Es mucho mejor que pasar las mañanas de invierno reseteando los disyuntores.