
Dejen de permitir que un calentador dañado arruine toda su jornada laboral
La mayoría de los calentadores infrarrojos industriales están construidos como un único bloque sólido. Eso está bien… hasta que el elemento calefactor se descompone después de cinco años de uso intenso. En ese caso, uno queda atascado. Generalmente, eso significa tener que desmontar todo el dispositivo o pasar horas reconectando los cables para reparar solo una pieza.
Pensamos que eso era una pérdida de tiempo. Por eso, lo hicimos de manera diferente.
El enfoque “Plug-and-Play”
Lo importante es tratar el elemento calefactor como un componente consumible. Está destinado a deteriorarse con el tiempo.
En lugar de conectar todos los cables manualmente, separamos el chasis eléctrico del conjunto del tubo infrarrojo. Utilizamos conectores estandarizados. Ahora, cuando un tubo se daña, no es necesario usar un multímetro ni un soldador; basta con reemplazar el módulo dañado por uno nuevo. Así de simple.
La realidad en el lugar de trabajo
Seamos honestos: después de cinco años de uso continuo, el vidrio de cuarzo y los filamentos internos se dañan. Se notará una disminución en la temperatura o el circuito simplemente dejará de funcionar.
En un sistema tradicional, reemplazar un tubo es una verdadera pesadilla. Puede ser necesario desmontar todo el sistema de reflectores para llegar al componente dañado.
Con nuestro sistema modular, solo hay que sustituir la parte dañada. El resto del sistema permanece intacto. Esto convierte un proyecto que normalmente llevaría medio día en algo que se puede hacer en diez minutos.
Los inconvenientes (porque siempre hay alguno)
Claro, hay un sacrificio. Los conectores modulares implican más puntos de contacto que los cables tradicionales. Por eso, es necesario asegurarse de que las conexiones estén bien ajustadas. Si están sueltas, existe el riesgo de caídas de voltaje o arcos eléctricos. Si se trata de un sistema de alta potencia, asegúrese de que los técnicos revisen esos puntos de conexión durante las inspecciones anuales.
Pero, en verdad, vale la pena.
Los hemos diseñado para las personas que realmente trabajan en las máquinas. No se necesita un título en ingeniería para reemplazar un tubo. Solo se necesita un kit básico y un módulo de repuesto. Así, las máquinas siguen funcionando y la producción continúa sin interrupciones.