
¿Por qué sus calentadores de techo se estropean constantemente? (Y cómo lo solucionamos)
Seamos honestos: los techos de los talleres son un verdadero problema. Hay polvo, humedad y aceites que parecen terminar en todas partes. Cuando esa suciedad se acumula sobre los elementos calefactores, se crean puntos calientes. Y esos puntos calientes causan que los tubos se agrieten.
Hemos invertido mucho tiempo en encontrar formas de evitar que esto ocurra.
La lucha contra la humedad
El problema es que cuando una gota de agua o algo de condensación llega al tubo de cuarzo, el vidrio no solo se moja, sino que también se daña. Y cuando el vidrio se daña, se agrieta.
Para evitarlo, no solo mejoramos el diseño del dispositivo, sino que también lo sellamos. Escondimos las conexiones eléctricas y añadimos una cubierta protectora para que los líquidos no puedan llegar a los elementos calefactores.
También está el problema de la niebla. Si has trabajado en un taller húmedo, sabes que existe esa capa fina de humedad que se forma en el emisor. Parece inofensiva, pero en realidad atrapa el calor dentro del tubo, impidiendo que este se distribuya adecuadamente. Eso lleva a que el tubo se agriete. Añadimos un recubrimiento especial que evita que la humedad afecte el tubo, manteniéndolo frío y funcional.
Menos tiempo subido a una escalera
La mayoría de los calentadores en el mercado fallan por la misma razón: las juntas se estropean. Una vez que la humedad entra en los circuitos internos, todo está perdido. Circuito cortocircuitado, lámpara quemada… y de repente tienes que sacar una escalera del rincón, por tercera vez este año.
Utilizamos juntas de mayor calidad para evitar que la suciedad entre. Es un detalle pequeño, pero significa que puedes concentrarte en tu trabajo en lugar de ocuparte de problemas eléctricos.
El sacrificio necesario
Bueno, seré sincero con ustedes. La adición de estas cubiertas y recubrimientos cambia un poco las cosas. Podrías notar que el calor no es tan intenso en el centro del haz de calor, en comparación con un tubo sin protección.
Pero piénsenlo de esta manera: ¿Prefieren tener un mes de calor extremo seguido de un tubo roto, o 10,000 horas de calor constante y fiable? Siempre elegiremos lo segundo.
Un consejo: asegúrese de que haya un buen flujo de aire en el espacio debajo del techo. El sistema eléctrico también necesita poder respirar para mantenerse fresco.