
Cuando el aire de la noche se vuelve frío, no quiere uno que su espacio al aire libre deje de ser un lugar cómodo para estar: sin calidez, sin ambiente agradable… y todos teniendo que buscar chaquetas para protegerse del frío. Un calentador eléctrico proporciona esa comodidad inmediata gracias a los rayos infrarrojos, convirtiendo así un patio frío en un lugar realmente usable, rápidamente. Hemos diseñado nuestros calentadores con un objetivo claro: proporcionar calor cuando se necesita, y seguir haciéndolo, temporada tras temporada.
¿Qué hay realmente detrás de este dispositivo?
Un calentador eléctrico es bastante sencillo: consiste en un elemento emisor de rayos infrarrojos de alta potencia, generalmente un tubo de cuarzo o una tira de fibra de carbono, combinado con un ventilador silencioso de accionamiento directo. El ventilador hace circular el aire sobre el elemento caliente y lo expulsa hacia afuera, combinando así el calor radiante con el aire caliente, permitiendo así que uno sienta calor rápidamente, no solo cerca del dispositivo. La mayoría de los modelos funcionan con una corriente eléctrica estándar de 120V, con una potencia que varía entre 1,500W y 5,200W. Esto es suficiente para climas templados, pero también para patios cubiertos cuando sopla el viento.
Busque un termostato ajustable, protección contra vuelcos y una clasificación IP que indique que el dispositivo está protegido contra polvo y agua salpicada. Estas características son importantes tanto en patios como en talleres o cocinas al aire libre cubiertas.
¿Por qué este tipo de calentador es ideal para espacios al aire libre?
El calentamiento en espacios al aire libre no se trata tanto de alcanzar una temperatura específica, sino de hacer que el espacio sea acogedor. Los rayos infrarrojos calientan primero a las personas y las superficies, por lo que uno se siente cómodo incluso cuando el aire está frío. Con un calentador eléctrico, la comodidad está siempre disponible: no hay necesidad de esperar a que el calentador se caliente, no hay necesidad de reemplazar los tanques de combustible, y no hay humo.
Se adapta perfectamente a la forma en que las personas utilizan los espacios al aire libre: las conversaciones continúan, las comidas son más agradables, y las noches se alargan sin convertir todo el patio en una sola zona de calor.
¿Qué hay que tener en cuenta?
Estos calentadores son fáciles de instalar en casi todos los hogares, pero la ubicación es importante. Asegúrese de dejar espacio suficiente entre el dispositivo y las cortinas, los muebles y otras estructuras sobresalientes, y mantenga el paso del aire despejado para que el calor se distribuya uniformemente. La mayoría de estos dispositivos están diseñados para espacios al aire libre cubiertos o protegidos, por lo que no se recomienda exponerlos a lluvias intensas.
Y para estar tranquilo, nuestra garantía es sencilla: si su calentador infrarrojo falla durante el primer año, nuestro equipo de servicio postventa global se encargará de enviarle un reemplazo según los términos de la garantía. Noches cálidas, menos problemas.